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Cómo ha cambiado la imagen del sinhogarismo
Nueva imagen del sinhogarismo

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Si te pedimos que pienses en una persona en situación de exclusión socioresidencial o sin hogar… ¿Qué te viene a la cabeza? ¿Qué imagen del sinhogarismo dibujarías?

Probablemente tu mente haya dibujado la imagen de una persona de mediana edad, probablemente un hombre, sobreviviendo en la calle de cualquier ciudad española… Incluso es posible que hayas llegado a pensar en la trayectoria que le haya llevado a esa situación.

Siempre ha existido una imagen tradicional y estereotipada sobre el perfil de las personas que se encontraban en situación de sinhogarismo y de las trayectorias que conducían a esta realidad. Aunque es verdad que en los últimos años se ha producido un importante cambio.

Esa imagen se ha quedado relegada a un segundo plano dado el aumento sustancial de personas jóvenes menores de 35 años en exclusión socioresidencial. En Europa, este colectivo representa alrededor del 20-30% de la población en situación de sinhogarismo y en España la realidad no es muy diferente.

Según datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en el año 2012, el 19% de las personas sin hogar tenían entre 18 y 29 años. Una década después, este porcentaje se ha incrementado hasta el 21% y no deja de aumentar.

Unos datos que no reflejan al 100% la realidad ya que la encuesta elaborada por el INE no incluye a todas aquellas personas que quedan fuera de los recursos asistenciales, por lo que la cifra de jóvenes en situación de sinhogarismo es mucho mayor. Lo que también pone de relevancia la falta de información y de datos oficiales que hay al respecto.

Desde las entidades sociales hemos identificado la necesidad de que exista un enfoque de intervención especializado, que tenga en cuenta las necesidades específicas de este colectivo como punto de partida para afrontar la intervención de la exclusión socioresidencial a la que se enfrentan miles de jóvenes en España.

Por eso, desde Futur&Co y la red FACIAM -gracias al Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030- estamos trabajando en un nuevo modelo de acompañamiento que trabaje el acceso a la vivienda, pero que también ponga en el centro el desarrollo de sus capacidades, expectativas, potencialidades y anhelos. Todo ello con un objetivo: la emancipación y autonomía para que sean ellas y ellos quienes construyan su propio camino hacia la edad adulta.

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